Seleccionar página

foto de Sevilla

Sevilla no es solo una ciudad para visitar, es una ciudad para vivirla y sentirla. Cada calle, cada plaza y cada monumento tienen una historia que contar y un encanto especial que te hace sentir como en casa. Desde la majestuosidad de la Catedral y el Alcázar hasta el encanto acogedor del Barrio de Santa Cruz, Sevilla ofrece una experiencia única que te invita a regresar.

En mis múltiples paseos por Sevilla, he descubierto que esta ciudad tiene la capacidad de sorprenderte cada vez. Ya sea disfrutando de una tarde de tapas en Triana, paseando por el Parque de María Luisa o admirando las vistas desde la Giralda, siempre hay algo nuevo por descubrir y amar.

Así que, ¿qué esperas? Sevilla te está esperando con los brazos abiertos, lista para mostrarte su belleza, su historia y su alma. ¡Hasta pronto, Sevilla!

La Catedral y la Giralda: emblemas de Sevilla

giralda de Sevilla
Cuando piensas en Sevilla, uno de los primeros lugares que te viene a la mente es su majestuosa Catedral. Considerada la catedral gótica más grande del mundo, su construcción comenzó a finales del siglo XII y se completó varios siglos después. Imagina entrar y sentir el eco de los pasos en su vasto interior, la frescura de la piedra y la historia que rezuma de cada rincón. La tumba de Cristóbal Colón, sostenida por cuatro figuras que representan los antiguos reinos de España, es una de las joyas que no puedes perderte.

Y si estás en la Catedral, no puedes dejar de subir a la Giralda. Esta torre campanario, que fue el alminar de una antigua mezquita, ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad. Recuerdo la primera vez que subí, a través de sus rampas que antiguamente permitían al sultán subir a caballo. Al llegar arriba, sentí que Sevilla se extendía ante mis ojos como un mar de tejados y campanarios. Te conecta con siglos de historia y te hace sentir parte de algo mucho más grande.

Real Alcázar de Sevilla: Un palacio de ensueño

A pocos metros de la Catedral se encuentra el Real Alcázar, uno de los palacios más bonitos del mundo. Este palacio amurallado, construido por los árabes en el siglo X, es una mezcla de estilos arquitectónicos que te deja sin aliento. Recuerdo caminar por el Patio de las Doncellas, con sus reflejos en el agua y sus delicados arcos, y pensar en cómo la belleza puede ser tan atemporal. Los jardines, con sus naranjos, palmeras y fuentes, son el lugar perfecto para perderse y dejar volar la imaginación. Es una explosión de arte y cultura.

Barrio de Santa Cruz: El alma de Sevilla

Salir del Alcázar y adentrarse en el Barrio de Santa Cruz es como entrar en otro mundo. Este antiguo barrio judío, con sus callejuelas laberínticas y sus plazas encantadoras, es el lugar donde realmente sientes el pulso de Sevilla. Una de mis anécdotas favoritas es perderme por sus calles y encontrarme con una pequeña taberna donde probé por primera vez las tapas de solomillo al whisky. El ambiente, el olor a azahar y la música de guitarra de fondo, hicieron de ese momento algo inolvidable. La verdadera esencia de la ciudad se siente aquí.

Casa de Pilatos: Un palacio renacentista

casa de Pilatos
La Casa de Pilatos, con su mezcla de estilos renacentista italiano y mudéjar español, es otro de los tesoros de Sevilla. Este palacio, residencia de los Duques de Medinaceli, alberga obras de arte impresionantes y una colección de bustos romanos que te transportan a otra época. Recorrer sus patios y admirar sus detalles arquitectónicos es como leer un libro de historia en el que cada página te cuenta una nueva historia. Una joya arquitectónica en pleno centro de Sevilla.

Basílica de la Macarena: fe y devoción

Un poco alejada del centro, la Basílica de la Macarena es un lugar de devoción para los sevillanos. La imagen de la Virgen de la Esperanza Macarena es especialmente importante durante la Semana Santa, cuando la ciudad se llena de procesiones y fervor religioso. Recuerdo caminar hacia la basílica al amanecer, con el cielo teñido de colores y el murmullo de la gente preparando los pasos. La fe y la devoción que se sienten en ese lugar son algo que trasciende lo visible y te conecta con la esencia de Sevilla.

Plaza de España: grandeza y belleza

Construida para la Exposición Iberoamericana de 1929, la Plaza de España es uno de los lugares más impresionantes de Sevilla. Con su forma semicircular, sus canales navegables y sus bancos de azulejos que representan las provincias españolas, es un lugar que te deja sin palabras. Pasear por sus galerías porticadas, admirar su artesonado y tomar una barca para recorrer el canal son experiencias que te hacen sentir parte de una postal viva.

Parque de María Luisa: el pulmón verde de Sevilla

Justo al lado de la Plaza de España se encuentra el Parque de María Luisa, el gran pulmón verde de la ciudad. Este parque es perfecto para desconectar del bullicio urbano y disfrutar de la naturaleza. Recuerdo un domingo soleado paseando por sus senderos, encontrando fuentes escondidas y monumentos dedicados a poetas y artistas. El parque es un refugio de paz donde cada rincón tiene su propia historia que contar. Un lugar para relajarse y disfrutar de la naturaleza.

Museo de Bellas Artes: un viaje por el arte

El Museo de Bellas Artes, la segunda pinacoteca más importante de España después del Prado, es un lugar que no puedes dejar de visitar. Situado en un antiguo convento, alberga obras de grandes maestros como Murillo, Zurbarán y Velázquez. Cada sala es una puerta al pasado, donde puedes contemplar la evolución del arte y cómo ha influido en la cultura sevillana.

Torre del Oro: vigilante del Guadalquivir

torre del Oro

La Torre del Oro, situada a orillas del río Guadalquivir, es otro de los emblemas de Sevilla. Construida en el siglo XIII como torre defensiva, hoy alberga el Museo Marítimo de Sevilla. Recuerdo subir a su terraza y admirar la vista del río al atardecer, con los reflejos dorados que le dan su nombre. Es un lugar que te conecta con la historia marítima de la ciudad y te ofrece una perspectiva única de Sevilla.

Metropol Parasol: modernidad en el Casco Antiguo

metropol parasol
Conocido como Las Setas, el Metropol Parasol es una estructura moderna que contrasta con el entorno histórico de Sevilla. Situado en la Plaza de la Encarnación, ofrece un mirador con vistas espectaculares de la ciudad. Subir a lo alto y contemplar Sevilla desde esta perspectiva moderna te hace apreciar aún más la rica historia y la continua evolución de la ciudad. Un toque de modernidad en el corazón de Sevilla.

Archivo de Indias: tesoro documental

documentos archivo de  Indias
El Archivo de Indias es un lugar fascinante para los amantes de la historia. Este edificio renacentista alberga documentos valiosos sobre la conquista y colonización de América. Caminar por sus salas y ver los mapas antiguos y las cartas de exploradores como Colón y Magallanes es una experiencia que te transporta a los tiempos de las grandes exploraciones.

Barrio de Triana: corazón flamenco

Barrio de Triana

Triana, al otro lado del Guadalquivir, es conocido por ser el corazón flamenco de Sevilla. Este barrio de marineros y alfareros ha dado lugar a muchos artistas flamencos. Pasear por sus calles, escuchar la música que sale de los tablaos y disfrutar de unas tapas en sus bares es vivir la esencia más auténtica de Sevilla.

Plaza de San Francisco: centro de la vida civil

La Plaza de San Francisco, en el corazón de Sevilla, es un lugar ideal para tomar algo y disfrutar del ambiente. Rodeada de edificios importantes como el Ayuntamiento y el Banco de España, esta plaza ha sido testigo de numerosos eventos históricos. Sentarse en una de sus terrazas y observar el ir y venir de la gente es una forma perfecta de conectar con la vida cotidiana de la ciudad. Un punto de encuentro en Sevilla.

Calle Sierpes: compras y tradición

Para los amantes de las compras, la Calle Sierpes es la principal arteria comercial de Sevilla. Desde tiendas de marcas internacionales hasta negocios locales con historia, esta calle es un reflejo de la Sevilla moderna y tradicional. Un paseo por Sierpes es una oportunidad para descubrir productos locales y llevarse un pedacito de Sevilla a casa.

Plaza del Cabildo: un rincón escondido

La Plaza del Cabildo es uno de esos rincones escondidos que te sorprenden cuando menos lo esperas. Acceder a esta plaza interior semicircular, con su fuente central y sus edificios con balconadas, es encontrar un oasis de paz en medio del bullicio del centro histórico.

Palacio de las Dueñas: residencia de la nobleza

Palacio de las Dueñas

El Palacio de las Dueñas, propiedad de la Casa de Alba, es una joya arquitectónica que combina los estilos gótico, mudéjar y renacentista. Sus patios y jardines, llenos de plantas y árboles frutales, son un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la tranquilidad.

Iglesia del Salvador: barroco andaluz

La Iglesia Colegial del Divino Salvador es un magnífico ejemplo del barroco andaluz. Su interior, con el órgano barroco del siglo XVIII y los impresionantes retablos, es un lugar de recogimiento y admiración artística. Visitar esta iglesia es una oportunidad para apreciar la riqueza del patrimonio religioso sevillano.

Itálica: vestigios romanos

Itálica
A solo 10 kilómetros de Sevilla se encuentra Itálica, una antigua ciudad romana que merece una visita. Fundada en el año 206 a.C., Itálica alberga joyas como el Anfiteatro, las termas y preciosos mosaicos. Caminar por sus calles y explorar sus ruinas es como hacer un viaje en el tiempo. Un paseo por la Roma antigua en Andalucía.