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Si alguna vez te has preguntado cómo se llamaba Sevilla en la época romana, aquí vas a encontrar la respuesta, o mejor dicho, las respuestas. ¿Cuál era su nombre romano? ¿Quién le puso ese nombre? ¿Cuál era su nombre completo?

Sevilla, en la época romana se llamaba Hispalis, aunque su nombre original era Colonia Iulia Romula Hispalis

Itálica

El nombre romano: Híspalis

En la época romana, Sevilla era conocida como Híspalis. Este nombre tiene un origen incierto, pero se cree que podría derivar del término fenicio «I-spal», que significa «la llanura» o «la tierra baja». Esto tiene sentido, ya que Sevilla se encuentra en una región plana cerca del río Guadalquivir, lo que la hacía ideal para el asentamiento y el comercio.

Imagina por un momento ser un comerciante romano llegando a Híspalis. Al entrar por el puerto fluvial, verías una ciudad viva, con mucho ajetreo, con murallas robustas, mercados llenos de productos exóticos y un foro animado, el centro de la vida política y económica. Es fácil entender por qué los romanos vieron tanto potencial en esta ubicación estratégica.

Híspalis no solo fue un centro comercial; también jugó un papel crucial en la administración romana. Fundada en el siglo I a.C., la ciudad experimentó un desarrollo significativo bajo el liderazgo de figuras prominentes como Julio César. En el 45 a.C., César promovió reformas en las murallas de Híspalis, mejorando su defensa y fomentando su crecimiento.

Bajo el reinado de Augusto (27 a.C. – 14 d.C.), Híspalis continuó prosperando. Se construyeron nuevas infraestructuras, como anfiteatros y termas, que no solo mejoraron la calidad de vida de sus habitantes, sino que también atrajeron a más personas a la ciudad. ¿Te imaginas disfrutar de un día en las termas romanas? Era el equivalente antiguo de un día de spa, pero con un toque histórico.

Colonia Iulia Romula Hispalis

El nombre completo de la ciudad en la época romana era Colonia Iulia Romula Hispalis. Este título no solo destaca su estatus como colonia romana, sino también su conexión con la familia de Julio César, la gens Julia (grupo de familias de la Antigua Roma que tenían el apellido ‘Iulius‘), y la ciudad de Roma. Era una forma de subrayar la importancia de Híspalis en el imperio romano.

Una de las cosas más impresionantes de Híspalis eran sus murallas. Construidas originalmente en la época republicana, estas fortificaciones fueron reforzadas y ampliadas con el tiempo. Las murallas no solo protegían a la ciudad de posibles invasores, sino que también delimitaban el espacio urbano, creando un sentido de identidad y pertenencia entre sus habitantes.

El puerto fluvial de Híspalis, situado en el río Betis (actual Guadalquivir), era fundamental para el comercio. Desde aquí, se exportaban productos como aceite de oliva y vino a diferentes partes del imperio. Estas exportaciones no solo eran vitales para la economía local, sino que también conectaban a Híspalis con el mundo mediterráneo. Piensa en la emoción de un comerciante local viendo partir un barco cargado de productos hacia tierras lejanas.

Personajes históricos de la época

Julio César es una figura central en la historia de Híspalis. Conocido por sus reformas y su visión estratégica, César vio en Híspalis un lugar con gran potencial. Sus intervenciones en las murallas y su impulso al desarrollo urbano sentaron las bases para la prosperidad de la ciudad. Sin César, es posible que Híspalis no hubiera alcanzado la importancia que tuvo en el imperio romano.

El reinado de Augusto fue un periodo de gran desarrollo para Híspalis. Augusto no solo continuó las reformas iniciadas por César, sino que también introdujo nuevas infraestructuras y promovió el crecimiento cultural. Bajo su liderazgo, Híspalis se convirtió en un centro urbano lleno de vida y actividad. ¿Te imaginas asistir a un espectáculo en el anfiteatro romano de Híspalis? Debió ser una experiencia emocionante y única.